
En un informe publicado por la Universidad de Harvard, la Doctora Sarah Wakeman, experta en adicciones, fue tajante sobre el consumo de alcohol: "No te engañes pensando que beber una copa de vino es como hacer 30 minutos de ejercicio". Según comparte la doctora Wakeman, no hay dosis de alcohol que pueda ser considerada como saludable y sin embargo su consumo está demasiado normalizado.
En una sociedad en la que el consumo de alcohol está normalizado tendemos a pensar que no pasa nada si de forma más o menos habitual consumimos un poco. Pero sí pasa. Porque el problema no viene cuando de manera muy puntual y esporádica tomamos una copa de vino, una cerveza o una licor. El problema viene cuando se convierte en la norma, pasa a ser un hábito diario o una forma de ‘entretenimiento’ en el fin de semana.
“Cuando analizamos los criterios que cumplen las personas con un trastorno por consumo de sustancias o adicción, vemos que hay alrededor de 400 millones de personas en todo el mundo con alcoholismo. Por lo tanto, es algo increíblemente común. Si pensamos en el alcohol, algunos estudios estiman que la prevalencia a lo largo de la vida, es decir, la probabilidad de desarrollar adicción al alcohol en algún momento, se sitúa entre el 15 % y el 30 % en algunos estudios. Por lo tanto, una de cada tres personas puede tener un problema con el alcohol en algún momento de su vida”, comparte la doctora Sarah Wakeman, experta en adicciones de Harvard, en The Diary os a CEO.
“La magnitud del problema es enorme. A nivel mundial, 2,6 millones de personas mueren cada año por causas relacionadas con el alcohol. Eso significa que hoy morirán 7000 personas por ese mismo motivo”, añade la directora médica para trastornos por consumo de sustancias del Hospital Brigham and Women's y del Hospital General de Massachusetts.
Y el número de muertes es, en cierto modo, la punta del iceberg. Por debajo de la superficie hay una variedad de problemas físicos y psicológicos que afecta de numerosas maneras a quienes los sufren y a sus allegados. Así pues, normalizar el consumo de alcohol como algo inocuo es un error.
“Nunca diría que beber alcohol es bueno para la salud. Eso no significa que beber en lo que llamamos niveles de bajo riesgo no pueda formar parte de un estilo de vida saludable. Pero no te engañes pensando que beber una copa de vino es como hacer 30 minutos de ejercicio. No es algo que vaya a mejorar tu salud. Y que la mayoría de la gente no se limita a tomar una sola copa. Si un día te tomas dos copas, otro día una y otro día tres porque estás en un evento social. De repente te das cuenta de que has superado con creces ese límite”, cerró la doctora Wakeman.